One life pretending to be
The cow who got the cream
Oh, everybody said
She's a dreamer
People like to tell you what you're gonna be
It's not my problem if you don't see what I see
And I do not give a damn if you don't believe
It's my problem
That I never am happy
Are you satisfied
With an average life ?
Do I need to lie
To make my way in life ?
High achiever don't you see
Baby, nothing comes for free
They say I'm a control freak
Driven by a greed
To succeed
Nobody
Can stop me
Cause it's my problem
If I want to pack up and run away
It's my business if I feel the need to smoke and drink and swear
It's my problem if I feel the need to hide
And it's my problem if I have no friends
And feel I want to die
Are you satisfied
With an easy ride?
Once you cross the line
Will you be satisfied?
11/02/2012
Every boyfriend is the oneUntil otherwise provenThe good are never easyThe easy never goodAnd loving never happens like you think it really shouldDeception and perfection are wonderful traitsOne will breed lovethe other hateyou'll find me in the lonely heartsunder 'I'm after a brand new start'And I don't belong to anyoneGirls and their curls and their gourmet vomitBoys and their toys and their six inch rocketsWe're all very lovely 'til we get to know each otherAs we stop becoming friends and we start becoming loversThey call me HomewreckerI'm only happy when I'm on the runI broke a million hearts just for funI guess you could say that my life's a messBut I'm still looking pretty in this dressI'm the image of deceptionWhen everything is life and deathYou may feel like there's nothing leftInstead of love and trust and laughterWhat you get is happy never afterBut deep down all you want is loveThe pure kind we all dream ofBut we cannot escape the pastSo you and I will never last
10/10/2012
El pucho al pedo que te fumás por inercia
el café que me tomo cuando ya estoy despierta
porque quiero estarlo un poco más
quiero estar menos viva que muerta
y pensar que estoy cansada y no vacía
que si quiero le gano a los días
las horas muertas
la música que escucho sin ganas
y me aturde y la apago
porque quiero escuchar mi silencio
las palabras que digo
adentro
porque nadie las quiere escuchar
Las palabras que escucho
los demás, que me hablan
sin tener ganas de hablar
El insomnio
Me quedo despierta
Pienso que a alguien le importa
Que alguien estaba esperando que fuera una noche larga
Que alguien estaba esperándome.
El momento violento
de ir apagando las luces
La soledad sentada en la cama
Qué poca piedad que me tengo
Odio todas mis costumbres
Y no las puedo dejar.
10/05/2012
I wanna be a bottle blonde
I don’t know why but I feel conned
I wanna be an idle teen
I wish I hadn’t been so clean
I wanna stay inside all day
I want the world to go away
I want blood, guts and chocolate cake
I wanna be a real fake
Yeah I wish I’d been a teen idle
Wish I’d been a prom queen fighting for the title
Instead of being sixteen and burning up a bible
Feeling super (super!) suicidal
The wasted years, the wasted youth
The pretty lies, the ugly truth
And the day has come where I have died
Only to find I’ve come alive
I wanna be a virgin pure
A 21st century whore
I want back my virginity
So I can feel infinity
I wanna drink until I ache
I wanna make a big mistake
I want blood, guts and angel cake
I’m gonna puke it anyway
I wish I wasn’t such a narcissist
I wish I didn’t really kiss the mirror when I’m on my own
Oh god, I’m gonna die alone
Adolescence didn’t make sense
A little loss of innocence
The ugly years of being a fool
Ain't youth
Meant to
Be beautiful?
I don’t know why but I feel conned
I wanna be an idle teen
I wish I hadn’t been so clean
I wanna stay inside all day
I want the world to go away
I want blood, guts and chocolate cake
I wanna be a real fake
Yeah I wish I’d been a teen idle
Wish I’d been a prom queen fighting for the title
Instead of being sixteen and burning up a bible
Feeling super (super!) suicidal
The wasted years, the wasted youth
The pretty lies, the ugly truth
And the day has come where I have died
Only to find I’ve come alive
I wanna be a virgin pure
A 21st century whore
I want back my virginity
So I can feel infinity
I wanna drink until I ache
I wanna make a big mistake
I want blood, guts and angel cake
I’m gonna puke it anyway
I wish I wasn’t such a narcissist
I wish I didn’t really kiss the mirror when I’m on my own
Oh god, I’m gonna die alone
Adolescence didn’t make sense
A little loss of innocence
The ugly years of being a fool
Ain't youth
Meant to
Be beautiful?
9/24/2012
Karma is a bitch only if you are.
Me rindo Karma, me destrozaste. I give the fuck up.
Y ahora empieza todo mi ciclo donde decido que voy a ser re buena persona y a los pocos días me rindo de nuevo. Pero bueno, supongo que no hay que rendirse en esto de los valores morales y la buena humanidad.
La mierda es un boomerang.
Clean slate.
I want to be good this time.
Y ahora empieza todo mi ciclo donde decido que voy a ser re buena persona y a los pocos días me rindo de nuevo. Pero bueno, supongo que no hay que rendirse en esto de los valores morales y la buena humanidad.
La mierda es un boomerang.
Clean slate.
I want to be good this time.
9/12/2012
All of the lights have faded
I watch my soul through thoughts
The days that were easy
The time that got lost
It seems I forgot
The grass was greener when I was younger
It was greener on my side
The ugly truth
The wasted youth
The lies I tell myself
To feel somewhere near better.
For I have lived and I have learned
These walls have turned to paper
In the end
I write forbidden stories
My fingers bleed
As they wave at long gone glories
The past smiles
An evil grin
Remembers me I once was happy.
9/03/2012
Una veta de amor desteñida
Promesas de porcelana.
Tu voz fugitiva aparece
Y se va con la mañana.
Se escapa la vida en promesas
Se va la vida en palabras
Tus dudas son mis certezas
Certezas que son amargas.
Una silueta fugaz
Los ojos, intermitentes
Esa sonrisa ilusoria
Esa figura incorpórea
Un amor vivo y latente
Aunque esté solo presente
En la profunda memoria
Atesorando mentiras
Felicidad provisoria
¿Cómo es que el amor se muere
después de la madrugada?
Se ahoga el recuerdo en vacío
En mares llenos de nada
¿Cómo es que el amor se muere
más de una vez por semana?
Renace donde hay cautivos.
Amor es dueño y esclava.
8/31/2012
Un viento fuerte un día te trajo a mis manos
Una ola de luz
Una lluvia de verano
Y un minuto de paz
Una canción de amor
Para alguien descorazonado
Un segundo de vida
Creí haberme salvado
Pero todas las reinas pierden su trono
Y el oro se vuelve ceniza
Tanto poder es imprudente
Es caminar por la cornisa
Hay un abismo debajo
De toda esta locura
Y cuando se caiga tu cielo
Cuando se caiga la luna
Quedará un suelo de mármol
Una voz taciturna
Un recuerdo perdido
En un perdón insincero
Y un impulso insensato
De intentarlo de nuevo.
Una ola de luz
Una lluvia de verano
Y un minuto de paz
Una canción de amor
Para alguien descorazonado
Un segundo de vida
Creí haberme salvado
Pero todas las reinas pierden su trono
Y el oro se vuelve ceniza
Tanto poder es imprudente
Es caminar por la cornisa
Hay un abismo debajo
De toda esta locura
Y cuando se caiga tu cielo
Cuando se caiga la luna
Quedará un suelo de mármol
Una voz taciturna
Un recuerdo perdido
En un perdón insincero
Y un impulso insensato
De intentarlo de nuevo.
8/27/2012
Un año y medio después escribo una carta para vos. Es un poco ridículo, me doy cuenta. Nos conocimos poco, aunque lo suficiente como para que vos me odies y yo me acuerde de vos, un año y medio después.
No sé por qué. Capaz que porque, por más miedo que te genere esta afirmación, sos bastante parecido a mí. Bueno, todos somos un poco parecidos. Al final todos tenemos los mismos miedos y los mismos sueños.
Me hablan de vos, a veces. No porque hayas estado en mi vida en algún momento, creo que todos nos olvidamos de eso (menos vos, capaz, que seguro te acordás de la pendeja hija de puta que te cagó sin necesidad). Me hablan de vos porque saben que me interesa. Un interés desinteresado, digamos. No es el interés de una stalker. Es el interés de alguien que se mira en el espejo. Escucho con atención, que lejos de ser inconsciente es procesada por mi cabeza que hoy concluye, qué mal que te dejé ir.
Me costó mucho escribir las últimas seis palabras. Ya me lo había admitido a mí misma, pero me costó mucho plasmarlo. Documentar que me equivoqué tanto, hace tanto, que el error es irreparable porque quedó en el olvido.
En fin, me cuentan que estás mal. Que hacés todo por inercia. Yo solo quería decirte que te entiendo.
La inercia es el peor de los males. Lo más desesperante es no saber cómo salir ni cómo llegaste. Lo cierto es que sos joven, inteligente, con el mundo abierto y el sol en la cara, pero inerte. Igual que yo.
La incercia es una sombra de plomo en la espalda, y se apropia de tipos capaces, con ganas, con ideas. Como vos y como yo.
No sé por qué te desmotivaste. Yo quería creer que estaba atada a mi liceo, a mis amigas que no son tan amigas, a mi edad. Pero si vos te desmotivaste entonces no sé cuál es la causa. Solo espero que puedas volver a encontrar el motor.
Hoy por hoy soy una silueta oscura que se disfraza de alcohol, de fiestas, de ropa linda y de fotos ridículas. Soy una mina que no sale del tedio, del agobio, pero que todos los días hace un par de chistes y se convence de que el fin de semana se puede llegar a divertir.
No tengo confianza en nada de lo que pueda llegar a hacer. No tengo ganas de hacer nada de lo que pueda llegar a hacer. Quiero tirarme en mi cama y que me caiga alguien del cielo, que me diga que me necesita y que me toque una canción.
No sé por qué. Capaz que porque, por más miedo que te genere esta afirmación, sos bastante parecido a mí. Bueno, todos somos un poco parecidos. Al final todos tenemos los mismos miedos y los mismos sueños.
Me hablan de vos, a veces. No porque hayas estado en mi vida en algún momento, creo que todos nos olvidamos de eso (menos vos, capaz, que seguro te acordás de la pendeja hija de puta que te cagó sin necesidad). Me hablan de vos porque saben que me interesa. Un interés desinteresado, digamos. No es el interés de una stalker. Es el interés de alguien que se mira en el espejo. Escucho con atención, que lejos de ser inconsciente es procesada por mi cabeza que hoy concluye, qué mal que te dejé ir.
Me costó mucho escribir las últimas seis palabras. Ya me lo había admitido a mí misma, pero me costó mucho plasmarlo. Documentar que me equivoqué tanto, hace tanto, que el error es irreparable porque quedó en el olvido.
En fin, me cuentan que estás mal. Que hacés todo por inercia. Yo solo quería decirte que te entiendo.
La inercia es el peor de los males. Lo más desesperante es no saber cómo salir ni cómo llegaste. Lo cierto es que sos joven, inteligente, con el mundo abierto y el sol en la cara, pero inerte. Igual que yo.
La incercia es una sombra de plomo en la espalda, y se apropia de tipos capaces, con ganas, con ideas. Como vos y como yo.
No sé por qué te desmotivaste. Yo quería creer que estaba atada a mi liceo, a mis amigas que no son tan amigas, a mi edad. Pero si vos te desmotivaste entonces no sé cuál es la causa. Solo espero que puedas volver a encontrar el motor.
Hoy por hoy soy una silueta oscura que se disfraza de alcohol, de fiestas, de ropa linda y de fotos ridículas. Soy una mina que no sale del tedio, del agobio, pero que todos los días hace un par de chistes y se convence de que el fin de semana se puede llegar a divertir.
No tengo confianza en nada de lo que pueda llegar a hacer. No tengo ganas de hacer nada de lo que pueda llegar a hacer. Quiero tirarme en mi cama y que me caiga alguien del cielo, que me diga que me necesita y que me toque una canción.
8/17/2012
Hoy me acuesto a las 10 de la noche en vez de a las 5 de la mañana. A veces a las 11. Me duermo temprano y me acuesto temprano. Voy al liceo. Y vuelvo. Y hago los deberes. Y me voy a dormir.
Podría decirse que me convertí en una persona aburrida. Otros dirían que me convertí en una persona sana.
Lo cierto es que ya no pienso en nadie.
Y esas noches que se convertían en madrugadas sin darme cuenta (uso el singular y no el plural) se murieron, porque me hacían morirme. Yo las maté.
Saqué todo lo que hablaba de vos de mis alrededores. Te transformé en una silueta. Un recuerdo triste, absurdo, humillante.
Duele a veces. Pero el dolor se va. Igual que vos cuando te eché y nunca preguntaste por qué. Nunca protestaste.
Me alegro. Me alegro de poder perfeccionarme y seguir siendo fuerte. Creí que me mostraba fuerte y que en realidad no lo era. Pero sí soy. Hoy te borré y te borré en serio.
Uso mi tiempo bien. Hago lo que tengo que hacer.
Ya no quiero salir a emborracharme. Quiero salir a comer y al cine. Me interesa más un libro que un boliche. Mi cabeza antes que un tipo.
Quiero salir de estas paredes, aunque ya no me agobien, y tocar el mar. Y que toque mis pies. Y que toque mi alma.
Quiero llenarme la cara de sol. Porque la luz borra la sombra.
No soy feliz. No puedo serlo todavía. No es una elección. Pero estoy construyendo mi castillo, y desde la torre más alta te voy a mirar. Cómo pasás, diminuto, por todo mi feudo, cuando te vayas de tus tierras, cuando te saquen de tu nido. Y mi puerta va a estar cerrada, mi portón medieval con caballeros y caballos vigilando su entrada, majestuosa e imponente. Y vos diminuto. Intrascendente. Vas a pedirme que tire mi pelo por la ventana. Que te deje subir. Que te deje pasar. Y yo solo te voy a mirar. Diminuto e intrascendente.
Podría decirse que me convertí en una persona aburrida. Otros dirían que me convertí en una persona sana.
Lo cierto es que ya no pienso en nadie.
Y esas noches que se convertían en madrugadas sin darme cuenta (uso el singular y no el plural) se murieron, porque me hacían morirme. Yo las maté.
Saqué todo lo que hablaba de vos de mis alrededores. Te transformé en una silueta. Un recuerdo triste, absurdo, humillante.
Duele a veces. Pero el dolor se va. Igual que vos cuando te eché y nunca preguntaste por qué. Nunca protestaste.
Me alegro. Me alegro de poder perfeccionarme y seguir siendo fuerte. Creí que me mostraba fuerte y que en realidad no lo era. Pero sí soy. Hoy te borré y te borré en serio.
Uso mi tiempo bien. Hago lo que tengo que hacer.
Ya no quiero salir a emborracharme. Quiero salir a comer y al cine. Me interesa más un libro que un boliche. Mi cabeza antes que un tipo.
Quiero salir de estas paredes, aunque ya no me agobien, y tocar el mar. Y que toque mis pies. Y que toque mi alma.
Quiero llenarme la cara de sol. Porque la luz borra la sombra.
No soy feliz. No puedo serlo todavía. No es una elección. Pero estoy construyendo mi castillo, y desde la torre más alta te voy a mirar. Cómo pasás, diminuto, por todo mi feudo, cuando te vayas de tus tierras, cuando te saquen de tu nido. Y mi puerta va a estar cerrada, mi portón medieval con caballeros y caballos vigilando su entrada, majestuosa e imponente. Y vos diminuto. Intrascendente. Vas a pedirme que tire mi pelo por la ventana. Que te deje subir. Que te deje pasar. Y yo solo te voy a mirar. Diminuto e intrascendente.
7/04/2012
Somos meteoritos de luz
que chocan o sólo se rozan, se va la vida, se va la vida.
Somos mariposas de amor que buscan sombra o sólo muerte, no veo el tiempo, ya no lo sigo.
Quiero despertar con el sol todos los días, y ver un ángel que me acaricie.
Quiero caminar en el mar, y que se ría de lo que sabe.
Quiero cambiar mi espalda para que crezcan mis viejas alas. Quiero encontrar los restos del amor mío.
Cómo duele mi soledad,
hay una piedra que hay que sacar.
La piedra vieja, la piedra oscura,
para curarme.
Me convierto en viento y me voy de aquí
en el apuro de alguna nube,
sé que mi sonrisa puede alcanzar
otra galaxia llena de flores.
que chocan o sólo se rozan, se va la vida, se va la vida.
Somos mariposas de amor que buscan sombra o sólo muerte, no veo el tiempo, ya no lo sigo.
Quiero despertar con el sol todos los días, y ver un ángel que me acaricie.
Quiero caminar en el mar, y que se ría de lo que sabe.
Quiero cambiar mi espalda para que crezcan mis viejas alas. Quiero encontrar los restos del amor mío.
Cómo duele mi soledad,
hay una piedra que hay que sacar.
La piedra vieja, la piedra oscura,
para curarme.
Me convierto en viento y me voy de aquí
en el apuro de alguna nube,
sé que mi sonrisa puede alcanzar
otra galaxia llena de flores.
hello darling
i hope you're okay tonight
i'm doing fine
or that's what I'd say
if you would dare to ask.
i'll write and write about you tonight
till i don't miss you anymore
and you exist only in my stories
the ones i'll read when i get old.
you know how you once told me
that words were my disguise?
well i know you're right
but they're my only weapon.
i'd love to look into your eyes
while you tell me nothing's changed
i'm still the same
are you still the same?
Hello darling,
I know you've never lied, but
do you have a different life?
do you still walk among the light
and shine like the sun?
I know you do,
But not through my window.
i thought i'd found
The beginning of the rainbow
Maybe I was wrong
It hadn't even rained.
You know,
I once thought I was cured
and that i strolled around the stars
now i know people don''t change
they can only try.
I hope you're doing fine.
¿Cuántas veces renunciaste a un amor que no era tuyo?
Infinitas despedidas de un remitente sin destinatario.
Poder decir adiós es crecer. Eso dicen. Entonces yo crecí una y mil veces. Crecí, morí, volví a nacer.
Se caen las hojas de los árboles y el otoño ahora es invierno, y hace frío adentro y afuera. Una vez más. La naturaleza cíclica de todas las cosas es la prueba de que despedirse es de ilusos, porque nunca es suficiente con una sola despedida.
Tantos días así, intransigentes, iguales, agoté mi ingenio para despojarme del impulso de hacer lo imposible por recuperar ese derecho a ser alguien. Alcanzo la paz y me alejo. Un paso hacia adelante, dos hacia atrás.
Conservo la ingenuidad de una niña al creer que lo que se tiene permanece propio para siempre, como si todos mis logros fueran juguetes perdidos en el patio y yo los encuentro y digo "ahora es mío". Pero se escapan, escurridizos, y retrocedo. Entonces llego al orden, después de horas de racionalizar sentimientos, de sacarle el amor al amor, y en el primer rayo de sol pierdo todas esas horas, se reincia el corazón a pesar del cerebro, y pide un poco más de voluntad. ¿Otra vez? Yo ya me había despedido.
Cometo el error imperdonable de confiar en el olvido, si siempre me traiciona. Se asoma, sigiloso, por las paredes de mi mente, y podría decir que hasta se sienta a conversar. Pero amanece y desaparece, y el nuevo día es volver a empezar.
--
Escucho "Adiós" de Cerati hoy, pero me anticipo a mí misma: mañana no voy a escuchar la misma canción. Probablemente escuche una que dice: "Y una melodía dice, todavía, nos volveremos a ver..."
Infinitas despedidas de un remitente sin destinatario.
Poder decir adiós es crecer. Eso dicen. Entonces yo crecí una y mil veces. Crecí, morí, volví a nacer.
Se caen las hojas de los árboles y el otoño ahora es invierno, y hace frío adentro y afuera. Una vez más. La naturaleza cíclica de todas las cosas es la prueba de que despedirse es de ilusos, porque nunca es suficiente con una sola despedida.
Tantos días así, intransigentes, iguales, agoté mi ingenio para despojarme del impulso de hacer lo imposible por recuperar ese derecho a ser alguien. Alcanzo la paz y me alejo. Un paso hacia adelante, dos hacia atrás.
Conservo la ingenuidad de una niña al creer que lo que se tiene permanece propio para siempre, como si todos mis logros fueran juguetes perdidos en el patio y yo los encuentro y digo "ahora es mío". Pero se escapan, escurridizos, y retrocedo. Entonces llego al orden, después de horas de racionalizar sentimientos, de sacarle el amor al amor, y en el primer rayo de sol pierdo todas esas horas, se reincia el corazón a pesar del cerebro, y pide un poco más de voluntad. ¿Otra vez? Yo ya me había despedido.
Cometo el error imperdonable de confiar en el olvido, si siempre me traiciona. Se asoma, sigiloso, por las paredes de mi mente, y podría decir que hasta se sienta a conversar. Pero amanece y desaparece, y el nuevo día es volver a empezar.
--
Escucho "Adiós" de Cerati hoy, pero me anticipo a mí misma: mañana no voy a escuchar la misma canción. Probablemente escuche una que dice: "Y una melodía dice, todavía, nos volveremos a ver..."
7/03/2012
Whatever works
Medicina.
Quién diría, la pregunta instantánea. Yo diría, con eso es suficiente.
Este año estuvo lleno de replanteamientos, preguntas, lluvia de meteoritos en mis neuronas para decidir qué carajo voy a hacer de mi vida el año que viene. Y lo resolví, creo.
Mi decisión se basa en que descubrí que me llena mucho más trabajar de algo en lo que sé que voy a ser buena. Estoy segura de que voy a ser excelente, mucho más que en cualquier otra cosa, mucho más que la mayoría. Prefiero toda la vida trabajar de algo en lo que me voy a destacar, que de algo en lo que siempre voy a ser una frustrada.
El arte es complicado. Punto. No es para mí. Me frustro. Sobre todo: NO PUEDO TOLERAR QUE ME DIGAN QUE NO SOY BUENA. No soporto la subjetividad, la posibilidad de estar equivocada.
Yo confío en lo que hago. Pero no soporto el cuestionamiento, el escepticismo de otros. Y no quiero ser una infeliz.
En fin, igual descubrí que no tiene por qué irse de mi vida eso que es tan mío, sino que siempre va a estar. Relegado a un segundo plano quizás, porque no me hace específicamente bien. Pero lo necesito, porque es mi identidad.
Yo creo que es buena la filosofía de whatever works. Es la que me sirvió este año. Estoy con un tipo que me quiere y me hace bien. Voy a estudiar algo que me hace bien. Todo funciona. Encaja.
Me dejé de joder con ese rebusque enfermizo de todas las cosas que tantas veces me llevó a desesperarme, a buscar respuestas imposibles, a sentir que todo tiene poco sentido, a sentirme insignificante. Hoy lo evito.
Sé que la vida es sacrificio, pero es sacrificio espontáneo, necesario, no buscado. No quiero una vida agonizante. Tampoco quiero una vida fácil. Quiero hacer lo posible para ser feliz, no complicarme sola. Quiero hacer whatever works.
5/16/2012
A esta misma altura del año, el año pasado, tenía un optimismo inusual que me decía que nunca te ibas a olvidar de mí, que íbamos a encontrar una manera.
Este año claramente perdí todos mis derechos sobre vos y toda mi capacidad de generar algo. Tiempo hace que no hablamos como antes. Espero que estés bien.
Con respecto al resto de mi vida, el liceo me va a provocar muerte cerebral. Se me cae un huevo desde que me levanto hasta que me voy a dormir.
Este año claramente perdí todos mis derechos sobre vos y toda mi capacidad de generar algo. Tiempo hace que no hablamos como antes. Espero que estés bien.
Con respecto al resto de mi vida, el liceo me va a provocar muerte cerebral. Se me cae un huevo desde que me levanto hasta que me voy a dormir.
4/23/2012
I want to write. To tell stories. To cure people. To move people. To move them through tears and laughter. I also want to cure me. To make my stories my shelter. Re-read and re-discover. Find a new meaning to words. Create a window to my own soul.
I want to take pictures. Capture happiness and capture pain. Frame emotions, put them all in an image. Be the one who captures the moment.
I want to live inside fashion. To invent trends, to live through runways, to picture today. I want clothes to be my expression, and watch clothes be someone else's.
I want to travel the world. To the most exotic and the most exciting. To NYC and to some lost town in the French Polynesia.
I want to live in a rush. To catch a train in a hurry with a latte in my hand and my eyes on my watch while I wear high heels. To be busy and happy.
I want time for myself. To smoke while I listen to my music. To read at 5 am in the morning. To lose myself in guitar strings.
I want to stop at random places. Keep the beauty of unknown cities. Sit and stare at stranger's faces. Be an outsider and write chronicles. Chronicles of the unknown.
I want to enjoy youth. Go through bizarre and wild stuff. Live in a student's residence in the Lower East Side with people from all around the world. To party and have fun. To live for "the nights I'll never remember, with people I'll never forget". To wake up at six pm with the worst hangover. To laugh.
I want to film, to edit. I want cameras to be my life. To show and make art. To make the best movie I can make.
I want to explore. To know. To be smart. To be myself. To enjoy intensity. To never stop trying.
For the first time I know where I'm heading. I don't know the stops, but I know the destination. I want to be an artist. I want to express. And I want to experience the world.
I want to take pictures. Capture happiness and capture pain. Frame emotions, put them all in an image. Be the one who captures the moment.
I want to live inside fashion. To invent trends, to live through runways, to picture today. I want clothes to be my expression, and watch clothes be someone else's.
I want to travel the world. To the most exotic and the most exciting. To NYC and to some lost town in the French Polynesia.
I want to live in a rush. To catch a train in a hurry with a latte in my hand and my eyes on my watch while I wear high heels. To be busy and happy.
I want time for myself. To smoke while I listen to my music. To read at 5 am in the morning. To lose myself in guitar strings.
I want to stop at random places. Keep the beauty of unknown cities. Sit and stare at stranger's faces. Be an outsider and write chronicles. Chronicles of the unknown.
I want to enjoy youth. Go through bizarre and wild stuff. Live in a student's residence in the Lower East Side with people from all around the world. To party and have fun. To live for "the nights I'll never remember, with people I'll never forget". To wake up at six pm with the worst hangover. To laugh.
I want to film, to edit. I want cameras to be my life. To show and make art. To make the best movie I can make.
I want to explore. To know. To be smart. To be myself. To enjoy intensity. To never stop trying.
For the first time I know where I'm heading. I don't know the stops, but I know the destination. I want to be an artist. I want to express. And I want to experience the world.
4/16/2012
Cuando empezó el 2012 me di cuenta de que no iba a ser un año positivo, igual que presentí que el 2011 iba a ser increíble. Siempre tengo razón.
Últimamente me cuesta mucho tener fe en mí. Cuando me miro al espejos solo veo defectos, critico desde mi pelo hasta mis pies. Cuando analizo lo que soy tampoco estoy satisfecha, veo progreso que no fue suficiente.
Hubo un tiempo en que me creía especial. Creía que el mundo que no me conocía no sabía de lo que se perdía. Que podía conseguir todo si me lo proponía.
No sé en qué quedo. Ya no me hago bien. Quiero volver a ese momento en que fui feliz. Quiero volver a empezar y volver a ese lugar que fue mío.
Me encontré a mí misma acuchillando a mi orgullo, contándole que hay personas que me ven como todo lo que odio, una mina para hablar un jueves mamado y olvidarla después. Que soy mucho menos que las expectativas de mucha gente.
Tuve que obligarme a entender que hay para quienes soy intrascendente, imponer esa idea en mi cabeza llena de humo. Entender que hay mejores. Entender que hay personas, y en el medio estoy yo.
Tengo ahora que poder vivir con eso. Y vivir tranquila. No puedo seguir tratando de hacerle entender a los demás que soy una en un millón, cuando es mentira. Soy una pelotuda más en seis mil millones de habitantes. Algunos me van a ver como una minita más. No hay nada que pueda hacer al respecto.
Eso no significa que tenga que desesperarme. Me niego a seguir buscando en todos alguien que quiera estar. Algún día llegará alguien que quiera escuchar canciones de los beatles un sábado de noche, que me dedique Something y le guste star wars.
De mientras me prohibo amoldarme a lo que hay, porque nadie me necesita, y por eso es que no son lo que yo necesito. No quiero un pasatiempo.
4/06/2012
Ayer leí que Oscar Wilde decía "Escribía cuando no entendía la vida. Ahora que la entiendo, no quiero escribir más".
No quiero decir que entiendo la vida; tengo 17 años, me faltan cantidades incalculables de "entendimiento", pero siento que en algún momento mi cabeza tuvo un desliz, un repentino "ahhhh", que hizo que ya no necesitara esta terapia.
A veces vuelvo, leo lo que escribí antes. Algunos textos me curan, me regalan un respiro, me recuerdan el "por qué" de acciones que, cuando pierdo el rumbo, me vuelvo a cuestionar. Otros me estremecen, me acuerdo cómo me sentía cuando los escribía, cómo guardaba secretos a falta de alguien que no solo escuchara, sino que entendiera. Sin embargo ya no necesito escribir cosas nuevas, porque logré entenderlas sin tener que pasarlas en limpio.
Como era esperable, lo que entendí es decepcionante. Entendí que perdí la fe en la fe, que ya no puedo con mi mente, que no puedo creer en nada nuevo. Que todos somos iguales. Los mismos miedos, las mismas esperanzas. Que aunque todo indique que eso que espero no va a pasar, siempre voy a esperarlo. No puedo no esperarlo. No puedo distinguir ese punto de inflexión entre seguir tratando o dejar ir. A mi manera dejé de tratar, ya no tiene sentido, pero no puedo dejarlo ir. Entendí eso.
Entonces ahora escribo porque quiero atesorar este sentimiento; no porque sea bueno (es desesperante) sino porque es valioso. Es la juventud, la esperanza, es auténtico. Es egoísta, sí, pero es la mejor versión del egoísmo. Es lo más lindo de la adolescencia, y capaz que de la vida.
Es difícil estar seguro de lo que uno quiere. Siempre hay miles de opciones, pasa con carreras universitarias, personas, y en la cotidianeidad mas trivial también, ropa, comida. La duda es permanente. Siempre está el "what if". Por eso cuando hay una seguridad tan grande acerca de algo, hay que guardarla. En una caja de colores, bajo llave, como un gran pedazo de vida.
Este es uno de esos casos. Dicen que cuando se es joven se siente el amor más intenso, que nunca nada va a ser igual. También dicen que cuando hay amor cualquier distancia se salva. No sé. Sé que tengo una meta más definida que cualquier otro aspecto de mi vida, y es encontrarte.
No voy a dejar de esperarte. Me hace mal muchas veces, es una lucha constante. A veces siento que ya te perdí y no sé qué hacer para recuperarte. A veces siento que me ganaron los kilómetros o que me ganó el tiempo, que cambiaste y yo ya no soy lo que necesitás. Vos seguís siéndolo, el fragmento que me falta.
No voy a dejar de esperar ese segundo. Lo necesito y no puede quedar inconcluso. Necesito la oportunidad.
Es una de las cosas más difíciles de hacer, esperar cuando no hay ninguna garantía, ninguna seguridad. Pero no me importa, estoy dispuesta. Sacrifico mi tiempo, mis ganas, el único vestigio de fe en algo que me queda - va para vos. Todo va para vos. No porque te lo merezcas (no lo sé) sino porque todavía no encontré mejor persona a quién regalárselo. No es el mejor regalo, pero es lo mejor que tengo.
No quiero decir que entiendo la vida; tengo 17 años, me faltan cantidades incalculables de "entendimiento", pero siento que en algún momento mi cabeza tuvo un desliz, un repentino "ahhhh", que hizo que ya no necesitara esta terapia.
A veces vuelvo, leo lo que escribí antes. Algunos textos me curan, me regalan un respiro, me recuerdan el "por qué" de acciones que, cuando pierdo el rumbo, me vuelvo a cuestionar. Otros me estremecen, me acuerdo cómo me sentía cuando los escribía, cómo guardaba secretos a falta de alguien que no solo escuchara, sino que entendiera. Sin embargo ya no necesito escribir cosas nuevas, porque logré entenderlas sin tener que pasarlas en limpio.
Como era esperable, lo que entendí es decepcionante. Entendí que perdí la fe en la fe, que ya no puedo con mi mente, que no puedo creer en nada nuevo. Que todos somos iguales. Los mismos miedos, las mismas esperanzas. Que aunque todo indique que eso que espero no va a pasar, siempre voy a esperarlo. No puedo no esperarlo. No puedo distinguir ese punto de inflexión entre seguir tratando o dejar ir. A mi manera dejé de tratar, ya no tiene sentido, pero no puedo dejarlo ir. Entendí eso.
Entonces ahora escribo porque quiero atesorar este sentimiento; no porque sea bueno (es desesperante) sino porque es valioso. Es la juventud, la esperanza, es auténtico. Es egoísta, sí, pero es la mejor versión del egoísmo. Es lo más lindo de la adolescencia, y capaz que de la vida.
Es difícil estar seguro de lo que uno quiere. Siempre hay miles de opciones, pasa con carreras universitarias, personas, y en la cotidianeidad mas trivial también, ropa, comida. La duda es permanente. Siempre está el "what if". Por eso cuando hay una seguridad tan grande acerca de algo, hay que guardarla. En una caja de colores, bajo llave, como un gran pedazo de vida.
Este es uno de esos casos. Dicen que cuando se es joven se siente el amor más intenso, que nunca nada va a ser igual. También dicen que cuando hay amor cualquier distancia se salva. No sé. Sé que tengo una meta más definida que cualquier otro aspecto de mi vida, y es encontrarte.
No voy a dejar de esperarte. Me hace mal muchas veces, es una lucha constante. A veces siento que ya te perdí y no sé qué hacer para recuperarte. A veces siento que me ganaron los kilómetros o que me ganó el tiempo, que cambiaste y yo ya no soy lo que necesitás. Vos seguís siéndolo, el fragmento que me falta.
No voy a dejar de esperar ese segundo. Lo necesito y no puede quedar inconcluso. Necesito la oportunidad.
Es una de las cosas más difíciles de hacer, esperar cuando no hay ninguna garantía, ninguna seguridad. Pero no me importa, estoy dispuesta. Sacrifico mi tiempo, mis ganas, el único vestigio de fe en algo que me queda - va para vos. Todo va para vos. No porque te lo merezcas (no lo sé) sino porque todavía no encontré mejor persona a quién regalárselo. No es el mejor regalo, pero es lo mejor que tengo.
2/19/2012
13/2/12
Hace dos semanas que viajo. Irlanda-Edimburgo-Londres. El mejor viaje del planeta tierra, el mejor viaje de mi vida, un sueño. Sin embargo, de forma imprevista para variar, hoy ya no es mi sueño. Esa meta tan importante de viajar, conocer, vivir, hoy ya no es mía, sino que es solo un momento que se me escapa casi como una estrella fugaz.
A veces es un momento bueno, lo disfruto y lo guardo, le saco fotos, lo pinto en mi cabeza y lo encuadro, sonrío, pero sé que no es mío.
Este viaje era casi como un viaje de identidad, como ir a buscar mi nombre a otro país. Pero hoy es una experiencia de otros, y solo puedo mirar desde afuera cómo lo viven con cabezas tan distintas (quizás mucho más inteligentes y mucho más prácticas). Los miro y a veces me gratifica ver a otros disfrutando algo que es casi surreal, pero a mí ya no me toca. No puedo disfrutarlo, me canso, no quiero.
También me pregunto si sus risas son auténticas, si de verdad se divierten cuando se divierten, si saben a qué le sacan fotos. También me pregunto si no hay nadie que se esperó algo diferente y llora porque esto es precioso pero no es suyo, como yo.
Camino por Londres y veo calles, rojo, taxis y personas, es mi ciudad y siempre lo fue, pero hoy se la adueñaron otros. No sé quiénes, no sé cuándo, no sé si les gusta lo que yo admiraba desde mi computadora, pero ahora es de ellos.
Me doy cuenta escribiendo esto que tengo una necesidad enferma de apropiarme de cosas. No me gusta compartir ni siquiera sentimientos. Trato de expulsar la molestia de que a todos nos guste lo mismo como un ejercicio diario, como si fuera una buena acción, cuando en realidad es otro de mis incontables egoísmos. Me planteo que no le debo felicidad a nadie, que no tengo por qué estar pasándola bien, que no tengo por qué sonreir cuando estoy cansada, me duelen los pies y nadie logra sacarme la foto que quiero porque están demasiado ocupados sacando las de ellos, a techos que a nadie le importan de edificios que a nadie le importan, probablemente para mostrarle a sus padres y dejarlos contentos. Pierdo las ganas de darle la cámara a alguien, igual va a salir desenfocada o con mi cabeza cortada porque todos tienen guantes y quieren sacarla rápido para que me deje de joder. También pierdo las ganas de comer lo que quiero y me resigno a seguir a la manada al Mc Donald's más cercano a comer una ensalada (me niego a seguir engordando) con gusto a heladera y transgénicos dudosos.
No me gustan las ciudades que se convirtieron en sus ciudades, las ciudades de gente que solo quiere mostrar que fue en facebook y comprarse un vaso de shots. No me gustan las ciudades de gente que las camina con camperas infladas y mochilas de agencias de viaje.
Soy demasiado insoportable como para participar de un viaje donde hay tanto que tolerar, donde siempre termino ahogada entre fotos grupales, puntos de encuentro y horarios de llegada. Yo siempre soy la última en las caminatas, la última en subirse al Luas, la primera en llegar al hotel a buscar desesperadamente 5 minutos de paz. 5 minutos míos.
No me gusta Dublín, no me gustan las caras rosaditas y porcinas de los irlandeses, ni la guiness que todos toman y yo también tomo y tiene gusto a café frío. No me gusta Edimurgo, no me gustan sus edificios grises y tristes y sus veredas apagadas, ni sus calles empinadas que son preciosas pero me cansa subir. Amo Londres, pero ya no es mía.
Deben ser alrededor de las 10 de la noche, y yo sigo sola en la habitación de mi hotel en Notting Hill. No sé donde están todos y no me importa, solo quiero que desaparezcan mientras busco un piyama en el abismo de mi valija que nunca estuvo tan lejos del orden, y que me dejen un enchufe libre para cargar un celular que no voy a usar. Que se vayan todos a la habitación de los varones a hablar de boludeces repetidas que incluyen lo bien que la están pasando, los regalos para sus primos segundos y qué carajo van a hacer con el sobrepeso en sus valijas. Quédense dormidos y regálenme 5 minutos más.
Hace dos semanas que viajo. Irlanda-Edimburgo-Londres. El mejor viaje del planeta tierra, el mejor viaje de mi vida, un sueño. Sin embargo, de forma imprevista para variar, hoy ya no es mi sueño. Esa meta tan importante de viajar, conocer, vivir, hoy ya no es mía, sino que es solo un momento que se me escapa casi como una estrella fugaz.
A veces es un momento bueno, lo disfruto y lo guardo, le saco fotos, lo pinto en mi cabeza y lo encuadro, sonrío, pero sé que no es mío.
Este viaje era casi como un viaje de identidad, como ir a buscar mi nombre a otro país. Pero hoy es una experiencia de otros, y solo puedo mirar desde afuera cómo lo viven con cabezas tan distintas (quizás mucho más inteligentes y mucho más prácticas). Los miro y a veces me gratifica ver a otros disfrutando algo que es casi surreal, pero a mí ya no me toca. No puedo disfrutarlo, me canso, no quiero.
También me pregunto si sus risas son auténticas, si de verdad se divierten cuando se divierten, si saben a qué le sacan fotos. También me pregunto si no hay nadie que se esperó algo diferente y llora porque esto es precioso pero no es suyo, como yo.
Camino por Londres y veo calles, rojo, taxis y personas, es mi ciudad y siempre lo fue, pero hoy se la adueñaron otros. No sé quiénes, no sé cuándo, no sé si les gusta lo que yo admiraba desde mi computadora, pero ahora es de ellos.
Me doy cuenta escribiendo esto que tengo una necesidad enferma de apropiarme de cosas. No me gusta compartir ni siquiera sentimientos. Trato de expulsar la molestia de que a todos nos guste lo mismo como un ejercicio diario, como si fuera una buena acción, cuando en realidad es otro de mis incontables egoísmos. Me planteo que no le debo felicidad a nadie, que no tengo por qué estar pasándola bien, que no tengo por qué sonreir cuando estoy cansada, me duelen los pies y nadie logra sacarme la foto que quiero porque están demasiado ocupados sacando las de ellos, a techos que a nadie le importan de edificios que a nadie le importan, probablemente para mostrarle a sus padres y dejarlos contentos. Pierdo las ganas de darle la cámara a alguien, igual va a salir desenfocada o con mi cabeza cortada porque todos tienen guantes y quieren sacarla rápido para que me deje de joder. También pierdo las ganas de comer lo que quiero y me resigno a seguir a la manada al Mc Donald's más cercano a comer una ensalada (me niego a seguir engordando) con gusto a heladera y transgénicos dudosos.
No me gustan las ciudades que se convirtieron en sus ciudades, las ciudades de gente que solo quiere mostrar que fue en facebook y comprarse un vaso de shots. No me gustan las ciudades de gente que las camina con camperas infladas y mochilas de agencias de viaje.
Soy demasiado insoportable como para participar de un viaje donde hay tanto que tolerar, donde siempre termino ahogada entre fotos grupales, puntos de encuentro y horarios de llegada. Yo siempre soy la última en las caminatas, la última en subirse al Luas, la primera en llegar al hotel a buscar desesperadamente 5 minutos de paz. 5 minutos míos.
No me gusta Dublín, no me gustan las caras rosaditas y porcinas de los irlandeses, ni la guiness que todos toman y yo también tomo y tiene gusto a café frío. No me gusta Edimurgo, no me gustan sus edificios grises y tristes y sus veredas apagadas, ni sus calles empinadas que son preciosas pero me cansa subir. Amo Londres, pero ya no es mía.
Deben ser alrededor de las 10 de la noche, y yo sigo sola en la habitación de mi hotel en Notting Hill. No sé donde están todos y no me importa, solo quiero que desaparezcan mientras busco un piyama en el abismo de mi valija que nunca estuvo tan lejos del orden, y que me dejen un enchufe libre para cargar un celular que no voy a usar. Que se vayan todos a la habitación de los varones a hablar de boludeces repetidas que incluyen lo bien que la están pasando, los regalos para sus primos segundos y qué carajo van a hacer con el sobrepeso en sus valijas. Quédense dormidos y regálenme 5 minutos más.
1/29/2012
He llegado a la hermosa ciudad de Dublin y esto es muy bello. No voy a escribir mucho de esto porque me da un toque de paja, pero ta si voy a poner lo que estoy haciendo para acordarme de que estoy haciendo. Ayer llegamos y nos quedamos en la casa de los flacos que son divinos, y simplemente mutamos. Hoy fuimos a una ciudad que se llama Kilkenny y fuimos a Penneys y poco mas que me muero de un ataque comprando cosas...un blazer fuxia a 500 pesos todo bien te cojo. Fuimos a un castillo cagado del año del zodape que sinceramente me chupaba un huevo, y tambien a unas cuevas ahi que no solo me chupaban un huevo sino que me daban miedo porque supuestamente habia murcielagos, pero al final no. Despues fuimos a un museo con ropa de gente famosa y despues volvimos a nuestras casas. Esta demas porque vivimos puteando en español y nadie se da cuenta. No puedo fumar casi nada, es un poco estresante pero bueno ta. Lovely city. Voy a controlar mis gastos por aca asi no me voy al carajo.
Carton - 15 euros
Raybans - 160 euros
UGG - 187 euros
Campera - 209 euros
Blazer - 23 euros
Vestido - 15 euros
Camisa - 17 euros
Total - 626
Carton - 15 euros
Raybans - 160 euros
UGG - 187 euros
Campera - 209 euros
Blazer - 23 euros
Vestido - 15 euros
Camisa - 17 euros
Total - 626
1/12/2012
"There's a third option. Forgetting the anger."
So that's what I'm doing. I'm forgetting everything I was angry for, even though I know I'm right. I should have been the angriest person in the world, you deserved it. Not because you were mean, not because you were wrong, not because you meant to hurt me, but because you didn't even care. You didn't have to, but you made me think you would care, and you didn't.
I'm forgetting my anger for telling me you were leaving with the worst timing in humanity's history. For commiting to something you weren't ever ready for, and you should have known. For the fact that you stopped caring, and never even dared to talk about it. For not confronting me, and telling me you just wanted to leave. For not telling me I was never enough, and letting me torture myself trying to figure that out alone. For letting me guess. For making me start talking about what you should have told me the first day. For not even having the courage to dump me, and letting me help you do it, as some kind of favour.
I needed to let that out, I needed to tell that to a figurative someone (that's just me, reading what I write) and stop swallowing it down, pretending I wasn't angry, pretending I didn't wan't to beat the shit out of you. And I did, I did for this long, but I'm not keeping this. I'm not keeping all this crap because it's yours to keep.
I never kept my feelings to myself, I would tell the good and the bad. But with you I kept them, trying to be a "better person" or whatever fuckery I was thinking, just smiling and telling you it was okay. I told myself it was okay too, and I wouldn't even cry in my room, alone. I wouldn't even talk to a friend, I wouldn't even let me think about it. And it burned, never telling anyone I was hurt. But I'm forgetting that too. I'm forgetting that I hated myself while being with you, I was what I always dreaded: the well-behaved, limited girl who would only speak if someone wanted to hear, wouldn't say words like "fart" and would always have perfect hair. I'm not a stupid, random normal girl that you met at a party and is as original as a fucking fork. I'm more than that and I always knew, but I decided to forget that for a while. But I'm remembering now, I'm going back to me, and instead, I'm forgetting this fragment of my life that wasn't worth two seconds of my time, and it's staying in between brackets forever. I'm forgetting the fact that for the first time, some guy I wasn't even in love with, some guy I had nothing special with, some guy that was bearly smarter than a monkey, didn't feel anything special either. For the first time, the other person wouldn't care either.
So that's what saves me; it's just pride. I was never sad, I was never disappointed. I was just angry. Fucking furious.
But I'm not now. I'm forgetting it. I hope you can forget it too, it's a lot easier because you abandonned it first, and I think you must be over it by now; not me (you were never into me), but the way you behaved. I don't think anyone in this planet deserves to be cared about so little, that doesn't even deserve to be dumped. To be told why. To be told SOMETHING. Not even a stranger. But that's your shit, and as I said, I hope you can forget it. I don't think you ever realised or ever will, but if you do, I hope you can forget it. Because it's lame, it's sad to be so weak and selfish. And even if I had been the crappiest person in the world with you, which I know I wasn't, you could have been better. Too much work, I guess. Hope you never get smart enough to understand this, but if you do, I hope you forget it.
I'm never telling you this. I'm never exploding in your face. You will never see the unbearable anger I used to hold. I don't think I should ever let you see anything else of me, not even my worst side.
I'm not keeping it either. I'm not writing about it anymore, but not because of self-control. Because I'm throwing this shit away.
The best of luck from me to you. Hope your life gets as special as your dull, boring normality and your limited, affectedly elitist brain allows it to. No hard feelings or, actually, no feelings whatsoever. I hope you become, for me, the most irrelevant human being on the face of earth, just as you should have been from the beginning since I always knew you were less interesting than a cricket match. But you will be now, because it never took me long to forget about you, but I still remembered how angry you made me feel. And I'm forgetting it too.
So that's what I'm doing. I'm forgetting everything I was angry for, even though I know I'm right. I should have been the angriest person in the world, you deserved it. Not because you were mean, not because you were wrong, not because you meant to hurt me, but because you didn't even care. You didn't have to, but you made me think you would care, and you didn't.
I'm forgetting my anger for telling me you were leaving with the worst timing in humanity's history. For commiting to something you weren't ever ready for, and you should have known. For the fact that you stopped caring, and never even dared to talk about it. For not confronting me, and telling me you just wanted to leave. For not telling me I was never enough, and letting me torture myself trying to figure that out alone. For letting me guess. For making me start talking about what you should have told me the first day. For not even having the courage to dump me, and letting me help you do it, as some kind of favour.
I needed to let that out, I needed to tell that to a figurative someone (that's just me, reading what I write) and stop swallowing it down, pretending I wasn't angry, pretending I didn't wan't to beat the shit out of you. And I did, I did for this long, but I'm not keeping this. I'm not keeping all this crap because it's yours to keep.
I never kept my feelings to myself, I would tell the good and the bad. But with you I kept them, trying to be a "better person" or whatever fuckery I was thinking, just smiling and telling you it was okay. I told myself it was okay too, and I wouldn't even cry in my room, alone. I wouldn't even talk to a friend, I wouldn't even let me think about it. And it burned, never telling anyone I was hurt. But I'm forgetting that too. I'm forgetting that I hated myself while being with you, I was what I always dreaded: the well-behaved, limited girl who would only speak if someone wanted to hear, wouldn't say words like "fart" and would always have perfect hair. I'm not a stupid, random normal girl that you met at a party and is as original as a fucking fork. I'm more than that and I always knew, but I decided to forget that for a while. But I'm remembering now, I'm going back to me, and instead, I'm forgetting this fragment of my life that wasn't worth two seconds of my time, and it's staying in between brackets forever. I'm forgetting the fact that for the first time, some guy I wasn't even in love with, some guy I had nothing special with, some guy that was bearly smarter than a monkey, didn't feel anything special either. For the first time, the other person wouldn't care either.
So that's what saves me; it's just pride. I was never sad, I was never disappointed. I was just angry. Fucking furious.
But I'm not now. I'm forgetting it. I hope you can forget it too, it's a lot easier because you abandonned it first, and I think you must be over it by now; not me (you were never into me), but the way you behaved. I don't think anyone in this planet deserves to be cared about so little, that doesn't even deserve to be dumped. To be told why. To be told SOMETHING. Not even a stranger. But that's your shit, and as I said, I hope you can forget it. I don't think you ever realised or ever will, but if you do, I hope you can forget it. Because it's lame, it's sad to be so weak and selfish. And even if I had been the crappiest person in the world with you, which I know I wasn't, you could have been better. Too much work, I guess. Hope you never get smart enough to understand this, but if you do, I hope you forget it.
I'm never telling you this. I'm never exploding in your face. You will never see the unbearable anger I used to hold. I don't think I should ever let you see anything else of me, not even my worst side.
I'm not keeping it either. I'm not writing about it anymore, but not because of self-control. Because I'm throwing this shit away.
The best of luck from me to you. Hope your life gets as special as your dull, boring normality and your limited, affectedly elitist brain allows it to. No hard feelings or, actually, no feelings whatsoever. I hope you become, for me, the most irrelevant human being on the face of earth, just as you should have been from the beginning since I always knew you were less interesting than a cricket match. But you will be now, because it never took me long to forget about you, but I still remembered how angry you made me feel. And I'm forgetting it too.
1/11/2012
Amo los días de lluvia y a su vez me deprimen, es el paralelismo psicocósmico del dolor que siempre me revive, porque es el dolor lo que me lleva a escribir, lo que me hace pensar, lo que me hace volver.
Es irónico que en todo lo hermoso haya un poco de tristeza, que las historias de amor son más lindas incompletas y que belleza es lo que se escapa de las manos, lo que vive un segundo en el cuerpo y se escapa irremplazable.
Escribir con dolor y admirar lo que duele es como mirar al sol; sé que los ojos al final duelen, pero no puedo dejar de mirarlo. Es lo mismo que perseguir el amor que lastima; inútil proponerse abandonarlo porque ese amor nunca termina, vuelve en los días de lluvia como todo lo triste y todo lo hermoso.
También es verdad que el amor sin dolor es amor mediocre, que el amor es amor cuando es como un adolescente, cuando duele hasta en los huesos y siempre está latente, pero es amor sin dudas y sin grises, sin preguntas, sin matices.
Ahora es parte de crecer recibir al dolor como un viejo amigo, dejarlo reposar en mi cabeza y transportarlo hasta mis dedos, que se vuelva parte de una estabilidad poco bienvenida, porque yo no elegí crecer.
Nunca elegí encontrar paz, perderme la euforia y perder las ganas. No elegí dejar de ser la que se enamora en menos de un segundo, la que se ríe a los gritos y llora minutos después. El cambio que llaman progreso, el cambio que llaman "madurar" llegó así de inesperado, y sin que fuera un proceso, de repente me volví un poco más escéptica, un poco menos ingenua, un poco más equilibrada, un poco menos loca. Un poco más "grande".
Hoy lamentablemente no me quiero enamorar, no quiero perder, no quiero ganar, no quiero sentir que alguien es tan poderoso como para sacarme una sonrisa o como para hacerme llorar. Me cansé de la fragilidad y de dejarme subir sabiendo que en cualquier momento puedo tocar fondo. Por ahora necesito a mis pies en el piso.
Es irónico que en todo lo hermoso haya un poco de tristeza, que las historias de amor son más lindas incompletas y que belleza es lo que se escapa de las manos, lo que vive un segundo en el cuerpo y se escapa irremplazable.
Escribir con dolor y admirar lo que duele es como mirar al sol; sé que los ojos al final duelen, pero no puedo dejar de mirarlo. Es lo mismo que perseguir el amor que lastima; inútil proponerse abandonarlo porque ese amor nunca termina, vuelve en los días de lluvia como todo lo triste y todo lo hermoso.
También es verdad que el amor sin dolor es amor mediocre, que el amor es amor cuando es como un adolescente, cuando duele hasta en los huesos y siempre está latente, pero es amor sin dudas y sin grises, sin preguntas, sin matices.
Ahora es parte de crecer recibir al dolor como un viejo amigo, dejarlo reposar en mi cabeza y transportarlo hasta mis dedos, que se vuelva parte de una estabilidad poco bienvenida, porque yo no elegí crecer.
Nunca elegí encontrar paz, perderme la euforia y perder las ganas. No elegí dejar de ser la que se enamora en menos de un segundo, la que se ríe a los gritos y llora minutos después. El cambio que llaman progreso, el cambio que llaman "madurar" llegó así de inesperado, y sin que fuera un proceso, de repente me volví un poco más escéptica, un poco menos ingenua, un poco más equilibrada, un poco menos loca. Un poco más "grande".
Hoy lamentablemente no me quiero enamorar, no quiero perder, no quiero ganar, no quiero sentir que alguien es tan poderoso como para sacarme una sonrisa o como para hacerme llorar. Me cansé de la fragilidad y de dejarme subir sabiendo que en cualquier momento puedo tocar fondo. Por ahora necesito a mis pies en el piso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)