12/24/2011

Words that make music
Some place after logic
Fear underlying
The unexplicable magic
Two souls that awakened just to look at each other
Turned love into whispers
Read only undercover
And transformed into magnets
The remains of a treasure hide under our fingers
We write out goodbyes
But the love proves to linger
In the walls of the secrets in the minds of two dreamers
We started as strangers
Then became believers
He's got eyes like the sun
And the voice of a savior
Who came in the Winter
To stay through Demember
And bloom ever since
In the heat of each summer
Where the moon is the link
Between permanent lovers
The choice of an angel
Still undiscovered

12/08/2011

Querer actuar bien y no poder. Sentir que pierdo el tiempo, pero decidir gastarlo. Esperar a que pase lo que es imposible, o en otras palabras, tener esperanzas en el único momento en el que es al pedo. 
Todas estas ironías me pasan hoy, una especie de joda que empezó y no se está terminando justamente porque no quiero, o no puedo. 
Nada demasiado especial se puede dar en un mes. No me aferro a lo que tengo porque sea indispensable o porque sea increíble, sino porque realmente quería probar. Supe desde el primer momento que no era lo ideal, pero era lo más cercano, lo posible, y porque encontré en él lo que por motivos que ningún ser humano puede explicarse todavía, todos buscamos y vamos a buscar siempre incansablemente. Nadie sabe por qué carajo queremos estar con alguien, pero queremos, y a veces lo necesitamos. Nadie puede terminar su vida satisfecho si sabe que siempre estuvo solo. No importa si tenés 16, 20 o 67, el nexo entre todas las edades es encontrar la otra mitad, o por lo menos, como fue mi caso, encontrar a alguien que esté dispuesto a encajar en mi vida. 
Antes de tener la certeza de que se iba a terminar, ya sabía que no iba a durar para siempre. Nunca fue lo que esperé siempre, pero me hacía bien. Sin embargo, saber la fecha de vencimiento revuelve todo de nuevo, supongo que es porque uno se siente estúpido haciendo lo más insensato del mundo: perder el tiempo. No creo que alguien quiera empezar algo sabiendo que no va a llegar a ningún lado, sabiendo cuándo y cómo se termina, que no hay vuelta atrás, y que lo único que le va a dejar son recuerdos lindos (los más dolorosos). Pero irónicamente, es lo que estoy haciendo en este momento, y me doy cuenta que no me estoy aferrando a una persona, porque nunca fue esencial, sino que me estoy aferrando a una idea, para variar un poco en mi vida amorosa. Me encanta la idea de estar con alguien, por primera vez no le tuve miedo a comprometerme, no le tuve miedo al después. Saber que no se termina por mi decisión, como en el resto de los casos, me descoloca absolutamente. 
La sensación de hoy es rara, seguramente esto se trate de otro aprendizaje, donde la lección es que uno no es dueño de nada y uno no puede permitir nunca que la felicidad dependa de alguien más. Al final del día solo me tengo a mí y no queda más que confiar en la racionalidad para salir de la tristeza, para entender que siempre puede haber algo mejor. 
Tengo claro como el agua que constantemente se abren puertas nuevas y lo mejor es cerrar las que quedan atrás sin dar portazos, aunque siempre con tranca. Por eso capaz que se me fue un poco el odio; sé que es la solución más fácil pero también sé que si me resigno a volver a sentirlo para olvidar, nunca voy a poder sacarlo del todo, sino que siempre va a quedar una partecita como huésped.
No quiero retroceder nunca más a otras versiones mías, en las que la desesperación de que algo no me perteneciera me agotaba. No quiero verme más detestando a los que se van voluntariamente de mi vida. Tampoco estoy dispuesta a recibirlos de nuevo, pero no por rencor, sino por avanzar.
Es difícil disfrutar los momentos sabiendo que nunca van a durar lo que esperamos que duren; nunca me gustó esa boludez de carpe diem. Nunca nada pasa por nuestras vidas por un tiempo que nos parezca suficiente, y es lo más humano del mundo lamentar las etapas que se terminaron. Por lo tanto, voy a plantearme vivir esta no con la esperanza de entender su fin ahora, sino con el de entenderlo después, cuando ya se convierta en anécdota, y con la seguridad de que todos los finales guardan un lugar para una historia nueva.