11/22/2010
A veces me aburro y me imagino a mí en el futuro. Tengo pila de ideas y de proyectos, tipo yo linda, yo con novio, yo con ropa linda, y flaca, y el pelo rubio. Pero también tengo pila de miedo de que no se cumplan, porque nunca se me cumplieron. No soy, ni estoy cerca de ser, la persona que esperaba ser. La adolescente que me imaginaba cuando era más chica, sin irme al carajo con esto porque también esperaba ser Britney Spears, así de diosa y famosa y todo. Pero cuando me ponía más realista pensaba en alguien un poco más satisfecha, con un poco más de autoestima, algún novio o ALGO y bueno no sé, encarando en la vida en general. Claramente eso no sucedió. Tengo un blog en el que escribo acerca de todo lo que me frustra, y ya voy como 200 entradas así que imaginate. Me da vergüenza pedir una hamburguesa, o un cuchillo en la cantina de mi liceo, o llamar a pedir una pizza. Odio mi pelo, solamente es largo. Y es mi único rasgo rescatable para los ojos ajenos así que te podés ir haciendo una idea del resto... Soy una caracúlica antisocial. Esa supongo que es como una reacción a no sé, algún momento de mi vida que me traumó, como cuando estaba en el ivy capaz. Pensaba que todos iban a ser buenos conmigo y me llevé la gran sorpresa de que no necesariamente me iban a aceptar. Desde ahí cambié mucho, siempre pienso que me están cazando de pinta o que se están burlando de mí. Sobre todo los desconocidos. Ahora en el St Brendan's se me pasó un poco, aprendí a confiar un poco más en la gente porque la gente no era tan mierda. Pero todavía me quedan algunas cosas, algunos rasgos de mi personalidad que son como cicatrices. Después... le tengo muchísimo miedo al fracaso. Aprendí a cantar, a bailar, a tocar la guitarra, y nada puedo hacer en público. Supongo que además de al fracaso es al ridículo. Miedo de que se rían, de que a mis espaldas hablen de lo patético de hago todo lo que me gusta. Y lo más importante: nunca tuve una historia de amor. La de máxima duración fue de un día, pero con la mayor honestidad, no puede ni siquiera ser contada justamente porque no duró, ni representó una marca en mi vida, ni nada. Directamente el flaco no se acuerda de mi existencia, yo tenía 14 pero 3 años mentales, y no me parece que haya significado nada. Desde ese entonces nadie se fija en mí, salvo pelotudeces cibernéticas que no voy a contar porque me deprimo, me pongo mal y me acuerdo de lo sola que estoy, y de lo mucho que me falta para conseguir algo decente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario