Escribir una carilla no descarga cuando tenés mucho mas para decir y te lo guardaste tanto, no ayuda si es solo una décima parte de una montaña de mierda. Descargarme con esto es imposible, me van a seguir quedando millones de cosas atragantadas que cada vez que me siento en esta silla me arman un nudo en la panza, en la garganta, en la cabeza. Y lo escribo porque no me importa admitirlo, no me da igual, no voy a jurar la gran pelotudez de que no te merecés que te escriba, porque a este punto no me importa si te lo mereces o no, pero lo siento igual. No me masticás el glande ni me soplas el orto, ojala lo hicieras porque en este momento con tu enojo, tu susceptibilidad y tus ganas de matarme que de seguro vas a negar, no porque crea que me las creo todas sino porque bueno, por experiencia, no me van a dejar acercarme a vos ni en 655 años. Pero bueno, yo sí quiero escribir, y no quiero escribir de pelotudeces como el estrés que me generás porque no sos la única que se estresa, ni de cómo ya nos veníamos llevando mal porque es algo que las dos sabemos. Nada máss, no sé, intentar volcar algo de lo que ocupa mi cabeza todo el tiempo.
Si hubiera sabido, si hubieras hablado (sin echarte culpas), no sé, me hubiera alejado, te hubiera dado aire, te hubiera dado la posibilidad de que otra gente te aporte las cosas que yo ya no te aportaba, o por lo menos terminar el vínculo en una buena, porque no sé, a mi no me gusta cerrar las cosas mal. Pero bueno no hubo oportunidad, como siempre interpretaste lo que quisiste y no te importó nada. Porque siempre es lo mismo; gritás para tapar todo lo demás y a todos los demás; para que no se escuche la voz de nadie más que la tuya, para que todos te escuchen a vos y te den toda esa atención que creés que necesitás. Y como bien no te sale lo hacés mal, puteando, sacando pura mierda, que tenés motivos para haber acumulado pero no para volcar en la gente que sí te quiere, que se preocupa por vos. Porque directamente no escuchás, nunca te interesó escuchar. A vos te alcanza con lo tuyo y nada más, con una cabeza de dos por dos, la misma que te dice que la principal función de la mujer es ser ama de casa, viste? Bueno, con esa misma es con la que te manejás todos los días. Mirá que loca la vida no? La misma actitud que desde que me conocés me criticás, que tanto te irrita y te pone de mal humor (como muchísimas otras cosas que te “rompen la chota”), es la que a mí no me deja dedicarte un primer buen párrafo (aunque tenga muchas cosas buenas para decir, pero lo primero que me sale es esto). Porque vos también sos soberbia, vos también sos cerrada, y vos también sos una intolerante, aunque leerlo nuevamente te “rompa la chota”. Y perdón si creo que tengo razón, pero la verdad es que sí, lo creo, sino no lo estaría escribiendo.
Tengo muchas ganas de seguir explicándote las cosas, pero bueno, o no me vas a creer, o te va a “romper la chota” (porque últimamente todo te irrita), o simplemente no vas a tener ganas de leerlo, porque ya tenés la chota suficientemente rota. Pero bueno, es para mí, si no lo querés leer es para mí, porque yo pretendo que esto sea algo a lo que pueda mirar cuando tenga mil años y no me acuerde de mi adolescencia, igual que vos tenés tu carpetita con cosas, yo junto cosas que escribo. Acá porque es más ordenado, porque en estas cosas me gusta tener orden. Así que los voy a escribir igual, y perdón si no te gusta lo que leés.
En un principio te tengo que reconocer la razón, obviamente una parte del posteo se dirigía a vos. Si te soy completamente sincera vas a creer que estoy mintiendo, podés preguntarle a algunas de las chicas pero seguramente te dé paja, yo escribo y hago de cuenta que estás leyendo y que vas a creer que digo la verdad, porque bueno, de alguna base que me deje escribir tengo que partir.
Empezó por la calentura que me generó que chofa se tiñera las puntas y que le haya quedado, en mi opinión, bien. Porque todas decían que le quedó como un zorrillo pero ese es el rubio que yo quería, y encima me había fumado todas las críticas de que teñirse las puntas era terraja, para que ni siquiera me quedara como yo quería, y a esta mina que ya de por sí, siendo un ente antisocial (más que yo) gana a todos los flacos del mundo, le quedó exactamente como yo quería, y bueno me puso mal. Pero no pensaba escribir un post por eso. Cuando escribiste en la cadena lo de que te posteaba gente X en tu blog, no sé, me dio una cosa de mierda en la panza. Porque me da cosa, que vos siempre estés un paso adelante mío.
Yo soy la pelotuda que escribe cosas en un blog, que se lo muestra a tres personas con suerte y a la fuerza, y a vos nada te da vergüenza. Me da envidia, no sé si envidia, pero no me da vergüenza decir que es envidia, porque yo creo que sí podés envidiar cosas de las personas que más querés, como envidio el huevo que tiene mi hermana que es el mismo que tenés vos. Me da rabia que siempre puedas hacer todo lo que yo quiero sin que nada te dé vergüenza, y que a vos se te reconozca como la que lo creó, no porque no lo hayas creado sino porque a mí se me había ocurrido y nadie sabía porque respirar me da vergüenza. Es así, es una mierda, pero es así. Con lo de las fotos de muro en facebook me pasó lo mismo, siempre vos un paso adelante mío, siempre haciendo todo lo que yo quiero pero no me animo. Y después llego yo…tarde, mil horas tarde. Lo mismo con la guitarra. Aprendo hace 8 años y en mi vida se lo mostré a nadie, en cambio llegás vos, aprendés una clase, a las tres clases ya tocás bien y a las cinco ya les estás mostrando a todos. Y yo? Atrás. Como una paloma, como una reverenda paloma mientras todas te aplauden por algo que siempre quise mostrar pero nunca me dio para mostrar. Y recién después de que vos lo hacés me animo, porque antes de que probaras vos, para mí era impensable tocar delante de alguien. Y siempre es igual. Entonces cuando leí eso en la cadena no sé, salí de mí, me puse mal porque una vez más me habías ganado, y no es que quiera jugar a una competencia con vos, pero siento que sin planteárnosla yo siempre salgo perdiendo. Siempre. Porque vos sos más extrovertida, ganás más, tenés más de todo lo categorizable. Y yo soy la loser de las dos, totalmente la loser.
Tuve que hacer esa entrada, de la que me arrepiento pero sé que es una pendejada borrar, porque lo escribí yo, y me hago cargo porque sin duda lo sentí. Y porque lo trato de controlar siempre, pero a veces me gana el ego, y esa vez me ganó completamente. Pero no sé, a pesar de eso, no sientas que fue solo por vos, sí se centró en vos poruqe ya te lo dije, sos siempre la que hace antes y mejor todo lo que yo quiero hacer y no me da; la que siempre tiene huevos para todo lo que yo me muero por hacer. Pero además estaba el blog de maru y el de sofi, y el de helen y el que marti dijo que se iba a hacer, y por eso fue que me surgió hacerlo. No es que me moleste que los tengan, de hecho me encanta leerlos y ahora que pienso me aburriría ser la única que tuviera. Pero no sé, capaz que nunca les pasa, pero hay momentos que me gana el ego, que no puedo contener las ganas de putear a alguien y como soy una imbécil, lo hago en un blog porque no me da para hacerlo en la cara. Porque en realidad, tengo un blog porque hasta tengo vergüenza de vivir, de contarles mis cosas, de decirles lo que me pasa. Es patético y es un bajón, pero es uno de mis más grandes defectos: la falta de confianza. En mí porque tengo miedo al fracaso, a que se burlen, a que me juzguen, a que se aburran, me abandonden y me reemplacen. Por saber que no les importo igual, por esa pregunta que nos hacemos todos de si un día me muero, ¿quién lloraría? Yo siempre siento que nadie, será por esa necesidad enferma de sentirme importante que tengo, pero siento que solo mi familia se pondría mal si me llegara a morir.
Falta de confianza en general, desde que fui al Ivy la sufro. Me persigo constantemente, pienso que en el fondo todos tienen muchas cosas malas para decir de mí. Porque no soy la persona que quiero ser, nunca lo fui. Y a esto viene…me gustaría tener un cuarto del huevo que tenés vos, ser un cuarto de lo buena persona que es sofí, tener un cuarto de la seguridad en ella que tiene maru…pero no lo tengo, soy así y lo detesto, soy así y me hago la que lo cambio, lo oculto, pero en el fondo lo canalizo de la peor manera. Y por eso mismo la falta de confianza en los demás, que al final quieran hacerme mal, que no les interese lo que les digo, que no les cambie que esté en sus vidas. Siempre siento que tengo la culpa, que debo perdones a todos por ser una mierda y no poder cambiarlo. Lo sigo sintiendo, me mortifica.
En fin, me fui al carajo con lo que pensaba escribir. Parece que pretendiese que leas esto y me tengas lástima, o que no sé, quiera que recapacites. Pero no, no quiero. Aunque capaz que junto huevo y lo publico, por si leerlo igual te aclara algo. Yo sé que no se pueden expresar tres años de rabias acumuladas, de envidias, de enojos, de discusiones y de impotencia porque una relación se viene abajo, porque creo que este problema no viene de ahora; mi posteo en el blog fue la gota que derramó el vaso pero el problema no surge de ahí. Es una actitud mía que te molesta desde hace tiempo, eso que alguna vez ya me hiciste saber, que te molesta que me crea fuera de este mundo, que me crea loca, que me crea superior, madura, heavy y que todos me quieran copiar. Viene desde hace mucho eso. Y no voy a negar nada de lo que acabo de poner porque es lo que se refleja, y lo peor es que soy perfectamente conciente. A lo que quiero llegar, por si cambia de algo, es que yo entiendo que esto se haya dado así, me la esperaba y no creo que pueda cambiar algo al respecto: cuando sentís que alguien no aporta más que enojo, mal humor, cansancio, ya está. Capaz que ya nos conocemos demasiado y que nos saturamos, capaz que ya es tiempo de cambiar las cosas de lugar. Típica reacción después de leer esto es pensar que soy una exagerada, una dramática, y que juro que mis problemas de adolescente son de otro mundo y que solo yo los vivo así. Lamentablemente soy sí, soy una exagerada, las cosas me pegan como el culo, mucho más de lo que deberían capaz, probablemente nadie se ponga así de emo por una pelea de blogs. Pero a mí me afecta, no solo porque se trata de mi mejor amiga sino porque sé que se trata de mi actitud de mierda, que juro cambiar y me enorgullezco al pedo porque no cambio más. Pero bueno son los problemas que me tocaron, al lado de los de un niño con cáncer son una pelotudez, yo lo sé. Seré una dramática y una enferma, pero lo que me pasa es esto. Y lamentablemente y para variar, también me da vergüenza, así que solo lo puedo poner en un blog, esperar a que los que lo lean se hagan los pelotudos y no tener que admitir que la misma persona que se cree dios argumentando, tener la razón en todo, ser re loca por escuchar música distinta y cosas que me da vergüenza poner, tiene el concepto más bajo que existe sobre sí misma. No sé, ¿esto era lo que se esperaba que tuviera confianza para contar? Bueno lo estoy contando, yo sé que algunas lo van a leer y que voy a odiar que lo sepan, porque siempre me trato de mostrar fuerte (a veces se me va el personaje), como que nada me afecta y todo me chupa un huevo, pero esta es la verdad de la cosa, para todos los que querían saber.
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