11/19/2010

Tendré los ojos muy lejos, un cigarillo en la boca, el techo dentro de un hueco, y una gata media loca, un escenario vacío, un libro muerto de penas, dibujo destruído, y la caridad ajena.
Un televisor inútil , eléctrica compañía, la radio a todo volumen, y una prisión que nos mira.
Una vejez sin temores, y una vida reposada, ventadas muy agitadas y una cama tan inmóvil y un montón de diarios apilados y una flor cuidando mi pasado y un rumor de voces que me gritan y un millón de manos que me aplauden y el fantasma sobre todo, cuando ya empiece a quedar sola.

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