8/05/2010

Ok la vida me está garcando abiertamente, en una semana y media me echaron de la clase y me pusieron una observación.
Gorda lesbiana de mierda: los alumnos no tenemos la culpa de que te guste la concha, todo bien. Tampoco de que tu carrera no haya dado resultado de un carajo, y que ahora estés toda tu vida enseñándole a pendejos que no te bancás, cómo hacer líneas. Deberías aprender que a todos nos importa un huevo. Bastante que te hice la maqueta del orto y el informe y las láminas, dejame de joder. Tengo escrito de dibujo. Escrito de dibujo, qué carajo es eso. Hago láminas cada tres segundos y ahora tengo un escrito. Gorda torta, lográ que te partan el orto y no jodas más.
La mina de literature: Adelgazaste pero tenes alma de gorda igual, así no vale. Y todo bien, nadie tiene la culpa tampoco de que estés de mal humor desde que naciste, y de que siempre nos quieras a mandar a todos cagar por el simple hecho de que existir. O sea, yo me puedo quejar de un montón de cosas, pero no por eso te echo de la clase. En realidad porque soy la alumna, pero el caso es comprate un humor, y algo para la tos que me tenés las bolas llenas tosiendo cada medio segundo. Otra a quien le falta chorizo.
Qué lo parió, si estas minas no consiguieron un sorete todavía, me queda una larga espera.
Yo por ahora lo único que logro es que un viejo verde de tipo 50 años, o sea, un padre perfectamente posible, me firme el muro con lo que mi hermana describe como un "sutil cargue".
A quien(es) corresponda (fuerzas superiores, etc.): DEJEN de descansarme.
Razones por las que continúo siendo una forra: Estoy logrando que se corte el pelo, diciéndole que puedo reconsiderar la relación. Pero sé que no voy a reconsiderar un carajo en el fondo, tiene 21 años y demasiado pelo de todas maneras. Y es un paloma y le gustan las plantas. No voy a reconsiderar nada. Y se lo va a cortar igual. Solo por eso.
Me siento una soreta. No puedo evitarlo igual.

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