5/23/2010

Autorretrato

Me niego rotundamente a todo lo que implica estar en cuarto de liceo. El "todo" abarca todo aspecto considerable, vale aclarar. Quiero seguir en tercero. Era la gloria, absolutamente la gloria. Nunca fui consciente de lo poco que duraba. Creo que todo lo que no me pasa ahora me pasó en ese año (ni que me hubiera pasado tanto, pero hay un contraste notorio). Me fui a USA, volví, tuve novio, tuve otro esperando por mí, dejé a mi novio, tuve fiestas de 15, me divertí y no me importaba nada de lo que ahora se convirtió en mis prioridades. Veía el hecho de estar sola como sinónimo de libertad, y ahora lo veo simplemente como soledad.
Obviamente cambiaron las circunstancias, pero lo más importante es que cambié yo, y sigo sin tener claro si para bien o para mal. Por un lado, me percaté realmente de lo boluda que fui anteriormente. Todavía tenía expectativas con respecto a las buenas intenciones de la gente, depositaba la confianza sin mayores pretensiones y veía cada día como una oportunidad.
Ahora soy mucho más consciente de que la gente te caga, se caga en vos y en lo que te pase, busca beneficios personales y son pocos los que miran más allá de su ombligo. Las personas honestas son cada vez más difíciles de encontrar y los valores cambian según la conveniencia. El afecto es ya considerado cursi, por que ahora la movida es ser frío e inexpresivo. No sé, es como que te hace más heavy el hecho de decir explícitamente que el otro te chupa un huevo, o algo así (no entiendo muy bien el fenómeno). Me di cuenta de que muchas veces, muchas muchas veces, las cosas en serio no son lo que parecen (fuera de clichés). Se revierten en milésimas de segundo y se convierten en realidades irreconocibles. Realidades totalmente opuestas, dolorosas. Pensabas que estabas allá arriba y te das cuenta que solo se dio en tu mente. Que sos la misma boluda que piensa que puede cambiar algo, pero que no es lo suficientemente especial aunque no le guste aceptarlo. La misma idealista sin remedio; porque nunca va más allá de ideas.
Entendí también que ser diferente es peligroso, y que no soy lo suficientemente valiente para tomar el riesgo. Porque me encuentro a mí misma pensando en un montón de cosas que creo ser, pero después me doy cuenta de que no son más que cosas que quiero ser. Me encuentro a mí misma frustrada porque no puedo llenar mis propias expectativas, mis propias ideas sobre lo que está bien. Frustrada porque esas mismas ideas no son convencionales y no quiero ser la freak que sobrepasa el límite de lo convencional; supongo que le temo exageradamente a la crítica. Frustrada porque a otros no les molesta el papel de freak y me supera la envidia. Envidia de que otros puedan cumplir con sus papeles sin sentir ninguna culpa, ningún miedo. Que puedan ser libres sin escuchar voces que los repriman. Porque yo no puedo y me hace sentir débil. No soy lo que aprecio, no soy lo que admiro. Soy lo que critico y lo que rechazo en los demás. Porque leo mis frases y me siento terrible emo. Porque me gustaría que alguien las leyera y pensara lo mismo; porque me gustaría que alguien entendiera mis enredos y no me creyera loca.
Por eso, sé muchas más cosas. Capaz que saber menos nos hace más felices. Tener perspectivas limitadas nos hace querer más lo que tenemos...probablemente.
Y mis quejas son viejas y pasadas de moda; porque hace años que me quejo de lo mismo y no logro cambiarlo. No logro cambiarME. Me engaño con que cambio todos los años, con que crecí, maduré, y me doy cuenta de cosas. Mentira, sigo siendo la misma. Insatisfecha, perseguida, individualista, egoísta, pesimista (me sigo considerando realista). Distinta, indeseablemente distinta. Sin éxito alguno en los intentos de cambiar. De ser más buena, más alegre, más comprensiva. Más normal...menos profunda. Menos hipócrita cuando digo que "todo me chupa un huevo". Menos ingenua cuando me la termino creyendo. Menos perceptiva; hay cosas que preferiría no saber. Menos sensible (todo me toca, me hago la que no). Menos indecisa, más concisa. Más definida. Más abierta.
"Me opongo a estar en cuarto de liceo", decía al principio. Not really. Me opongo al cambio, y pero por otro lado lo busco incesantemente. Me opongo a lo que se de afuera de los límites de mi voluntad. No puedo evitar estas cirunstancias diferentes. Y no puedo evitar ser la misma de siempre, a pesar de que todo a mi alrededor cambie. Eso tampoco lo rige mi voluntad y me enoja. Me opongo a todo lo que no decido. Too bad, porque a los hechos, no puedo decidir nada.
Perdí la capacidad de amoldarme; de definir quién soy de acuerdo con las situaciones. Lo intento y me encuentro falsa. Un montón de opciones para ser, y todas tienen defectos inconcebibles. Un montón de opciones y ninguna me satisface. Un montón de oportunidades, y no sé aprovechar ninguna.
No sé, cómo cierro esto? Terminé definiéndome y eso que lo consideraba imposible. Soy demasiado compleja, demasiado enredada, probablemente rebuscada. No me entiendo, y a su vez tengo todo muy claro. Creo saber muy bien hacia donde voy, ignorando que hay infinidad de caminos, sobre los cuales sí tengo poder de decisión pero me da miedo. Me dan miedo algunas posibilidades, y me da miedo elegir. Elegir algo para después arrepentirme; ser algo que después no pueda cambiar. Convertirme en algo irreversible e insatisfactorio; en mis proyecciones y ambiciones de toda la vida, que terminen en fracasos, o en mis miedos eternos que terminen en rutinas monótonas.
Nadie señaliza los caminos, eligiendo estamos solos. Eligiendo somos nosotros y se nos proyectan todas nuestras posibilidades. Creo que esto es lo que no tolero de este año. Que estoy sola y es mi última chance de elegir (oportunidad que voy a procurar no desperdiciar, por lo menos por esta vez). Que veo todas mis posibles facetas y me asusto ante no poder elegir las que prefiero. Que me veo entre lo que quiero ser, lo que debería, lo que se espera que sea, y lo más fácil. Que me hacen falta prioridades, que no sé cuál pesa más. Que cuanto más sé, menos claro tengo si quiero seguir descubriendo. Que no tengo tiempo para la técnica de ensayo y error: es ahora o nunca. Es ahora que elijo la única de todas las posibilidades riesgosas, y evidentemente no estoy lista.
No quiero seguir creciendo, no quiero seguir cambiando, no quiero elegir, no quiero hacerme responsable de nada.
Quiero tener quince para siempre y que no se me vengan arriba todos estos caminos, posibilidades, frustraciones, elecciones. Quiero congelar el tiempo. Quiero tener tiempo. Quiero tener una visión absoluta y ver objetivamente qué está bien, qué está mal. Qué es viable y qué es inalcanzable. Por qué funciono en teoría, y en la práctica me encuentro con imperfecciones imprevistas. Quiero entender el mundo desde una óptica exterior, quiero no desordenarme en este texto que ya perdió coherencia.
Quiero dejar de encontrarme con infinitas cosas que quiero ser, infinitas cosas que quiero hacer, infinitas cosas que quiero probar, que a pesar de mis incontables intentos, no puedo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario