12/02/2010

No hopes, no disappointments

Por fin me doy cuenta por qué estuve paralizada todo este año. Por qué sentía que algo exterior a mí (aunque terminó estando en mis propios escondites oscuros, de esos que maquillo pero que detenidamente se ven) impedía que estuviera bien, que me mirara al espejo satisfecha, que apreciara los momentos que son protocolarmente apreciables, pero que algo muy dentro y muy mío rechazaba, a pesar de toda la decepción que me provocaba saber que estaba desaprovechando concientemente lo más disfrutable de mi vida.
Estuve lastimada por algo que nunca pasó, herida por algo que nunca fue. Totalmente devastada por la idea de algo, un "algo" que nunca experimenté.
No entiendo óomo puedo esperar incansablemente algo que nunca me tocó, casi como si lo extrañara, como si supiera de qué estoy hablando cuando digo que no me lo quiero seguir perdiendo. Porque cuando hablo de amor no sé cuál es mi base, no sé en qué sustento mi espera, no sé por qué insisto tanto en desear fervientemente lo desconocido.
Para mí el amor es eso y no otra cosa, porque no pude elaborar otro concepto independiente a su carácter inalcanzable. Nunca lo sufrí, nunca lo sentí, nunca me tocó y nunca lo viví. No entiendo por qué lo busco, porque me angustia su ausencia y por qué me destroza que me esquive, porque a pesar de haber inventado cómo se siente, en mi cabeza, no tengo la certeza de que sea como lo imagino, y aún así es lo único que quiero, "porque peor que sentirse mal es no sentir nada".
Por fin entiendo la idea de que no soy una opción para nadie, no soy el alguien de alguien ni su motivación, aunque obviamente no la acepto ni puedo o quiero resignarme a seguir buscando, porque en algún lugar alguien tiene que ser mi complemento. Porque aunque muchos critiquen el concepto de "media naranja", señalando que nacimos completos, y que buscar a alguien que llene lo que nos falta es desvalorizar nuestra persona, ¿qué pasa si yo nací incompleta? o, mejor dicho, ¿qué pasa si yo me siento incompleta?
Yo creo estar necesitando alguien que me haga sentir lo que no siento, que me haga ver lo que no veo, que me haga saber que si hoy me levanto de mi cama, le cambia, por lo menos, a una persona en el mundo. Seré débil, pero no puedo sola.
Antes no entendía esto, o quizá no quería entenderlo. No quería entender que no hay razón para que alguien encuentre lo que busca en mí, que no soy especial, que mis expectativas tienen una coincidencia intangible con la realidad. Pero por lo menos ahora lo entiendo, y ya espero otra cosa, o mejor dicho: no espero nada. No hopes, no disappointments. Por un 2011 mejor, lejos de un 2010 introspectivo, monótono y bastante vacío, de aprendizaje pero de a golpes muchas veces, de altibajos pero más bajos que altos. Una garcha resumida, así que 2011, espero que seas way better.
Mentira, no espero nada. No hopes, no disappointments.

No hay comentarios:

Publicar un comentario