9/19/2011

Yo podía tolerar que vivieras en otro departamento, podía tolerar que tenías cara de rata, que parecías mi hijo y que nunca iba a lograr saber del todo si eras un pancho de mierda. Pero esto la verdad que no lo tolero. Después de casi un año de chatear conmigo decidiste re cagarte en todo y mandarme a la mierda, porque conociste a una mina que aparentemente es mucho más linda que yo. Sabés qué? Chupame la concha, porque ahora yo me tengo que meter todas las ideas y todos los planes en el orto, todo lo que me imaginaba antes de dormir lo tengo que tirar a la basura para no verlo nunca más. Porque ya no nos vamos a encontrar un día en verano o mandarnos un mensaje cuando estemos en el mismo departamento, ni siquiera nos vamos a avisar cuando estemos libres, porque vos optaste por olvidarte, y yo te tuve que seguir. No quiero ser la última en todo, la que se quede atrás esperando un poco de amor, que lo que antes era poco se vuelva gradualmente menos, y tener que mendigar por una respuesta inocua. No quiero tu plata de cambio, lo que hacés para ser un poco menos hijo de puta, yo antes era primera y ahora soy tus desechos, la resaca de un encare malogrado. Me siento bajísimo en la escala de lo que nunca sirvió, prácticamente en el inframundo. Me duele estar tan confundida que casi perdí la memoria, y no me acuerdo de si la canción que le dedicás hoy algún día te la pasé yo. No me acuerdo de en qué momento fui importante, de si realmente fui importante algún día o si es otra de mis películas. De si en algún momento esto lo proyectamos los dos, o yo estaba hablando sola. 
Yo creía saber que nos pasaba lo mismo, que "la reciprocidad era lo único que teníamos" y que hoy no pero mañana sí. Mañana se transformó en nunca casi sin darme cuenta, y pasé de tener canciones a tener limosnas. 
Al final todas nuestras historias son las típicas, esas que subestimás y pensás que nunca te van a tocar porque sos demasiado inteligente. Pero sí, efectivamente te toca la del flaco con novia que te hablaba teniendo esa novia y vos como una pajera creyendo que en verdad eras especial cuando estás comiendo de sobras. 
Es tristísima la decepción a mi persona, un año antes hubiera jurado que nunca me iban a ver la cara de boluda, que siempre iba a escapar de esos desplantes. Pero bueno, todo llega en tiempo y forma, y como siempre la mejor manera para tomármelo es con humor. Así que lo único rescatable para decir es un saludito para la gorda paloma y cornuda de tu novia en la concha de la lora, ojalá un día lea nuestras conversaciones que transcurrían mientras ella jugaba al ludo en su casa como buena canaria puritana y te corte la punta de la verga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario